Labor de parto

La Labor de Parto

CULTIVE EL ARTE DE HACER FRENTE A CADA NUEVA CONTRACCION, PENSANDO: “¡BIENVENIDA!”, “¡ESPLENDIDA!” Y ESTA ES REALMENTE UNA CONTRACCION MAGNIFICA

5.1 Intervenciones comunes durante el Parto.

Nombre

Qué – Cómo se hace

Efectos sobre la madre y el niño

Posibles Alternativas

Ayuno o solo agua o hielo

No se permite a la madre comer nada sólido; solamente agua o trocitos de hielo.

Si la labor es larga, la madre puede sentirse sin energía.

Comer cosas livianas como gelatina, jugos de frutas, tostadas, galletas de soda y pastas etc. Hasta la fase activa, luego solo agua.

Lavativa o enema

Se introduce agua tibia (a veces con jabón) en el recto, a través de un tubo, para prevenir “accidentes” y estimular la labor.

Causa dolor, irritación intestinal y “accidentes” más grandes. El jabón puede producir reacción alérgica muy severa.

La madre puede ponerse un supositorio o enema pequeña antes de ir al hospital o la enfermera puede poner el enema pequeña en el hospital.

Inmovilidad

No se permite a la madre salir de la cama para caminar sentarse o cambiar de posición frecuentemente.

Puede causar una labor prolongada, dolor, sufrimiento fetal, uso de medicamentos y falta de rotación de la cabeza del niño.

Cambiar de posición y evitar la posición de boca arriba.

Posición Litotomía para expulsivo

La madre está en posición boca arriba en la mesa de parto con las piernas muy separadas, coloca-das en los estribos.

Compresión de la vena cava, presión sanguínea materna baja. Hay que pujar contra la gravedad. Expulsivo largo e incómodo. La madre no puede ver ni tocar a su hijo cuando nace.

Posiciones que utilizan la fuerza de la gravedad: semi-sentada, de medio lado, de cuatro pies o parada.

Episiotomía “piquete”

Una operación quirúrgica perineal para dar más campo al bebé y prevenir desgarro vaginal y prolapso uterino futuro.

Es causa importante de dolor post parto; obstaculiza la lactancia puede dar como resultado desgarros más grandes, infección, hematoma, luego sexo doloroso.

Masaje perineal durante las últimas semanas del embarazo. Expulsivo lento y controlado. Colocar trapos tibios sobre el perineo durante el periodo expulsivo.

Presión sobre el fondo del útero

Una persona presiona en el fondo uterino, durante las últimas pujadas para bajar la cabeza fetal.

Es muy incómodo para la madre y puede dañar la placenta o los ligamentos uterinos.

Cualquier posición más vertical y paciencia; confían do en Dios y pujando con ganas.

Revisión del útero

El médico o enfermera introduce una pinza con gasa en la cavidad uterina, para limpiar los restos de la placenta.

Muy dolorosa. Puede causar infección urinaria y no es recomendable como rutina. Interfiere con el apego madre – hijo y la lactancia.

La madre debe dar el pecho al niño y estar en una postura más vertical que le ayude a desalojar los restos de membranas y placenta.

Fórceps

Instrumento que ayuda al bebé a nacer rápido, cuando es urgente.

Con anestesia es soportable. En las manos del obstetra no hay mucho peligro para el niño recién nacido.

Que la madre esté en una posición vertical debe tener paciencia y pujar con confianza.

5.2 Signos y Síntomas del Trabajo de Parto Verdadero y el Falso

Signos Y Síntomas

Trabajo de Parto

Verdadero

Trabajo de Parto

Falso

Manchas de sangre o “muestras”

Usualmente presentes; aumenta con los cambios cervicales

No se presentan

Contracciones

Son regulares con incrementos en intensidad y duración. La frecuencia y la intensidad de ellas aumenta progresiva- mente.

Irregulares; la frecuencia y la intensidad cambian.

Molestias

Frecuentemente inician como dolor de ovarios, o molestias en la región lumbar y sacra y luego en el abdomen, siendo estos síntomas diferentes en cada mujer.

Frecuentemente se localizan en el abdomen.

Actividad

La actividad (caminar) debe aumentar las contracciones.

Frecuentemente las contracciones disminuyen caminando.

Cambios cervicales

El cuello del útero se borra y se dilata progresivamente.

No hay cambios cervicales.

¿Como identificar la diferencias entre la labor verdadera y la labor falsa?

A. Contracciones de Braxton – Hicks

1. Se sienten más en el abdomen.

2. Muy irregulares, van y vienen.

3. Duración muy irregular. Pueden durar menos de 30 segundos o más de un minuto.

4. Se van después de un rato.

5. Cuando está activa se notan menos, cuando está descansando se notan más.

B. Contracciones de labor verdadera:

1. Se sienten más en la ingle, el pubis o la cintura. El útero se pone duro-

2. Son más regulares.

3. Comienzan con una duración de 45 segundos y aumentan hasta durar un minuto o más.

4. Nunca se van, hasta que nazca el bebé; aumentan en fuerza y viene más seguidas.

5. Se notan más cuando está activa.

6. Puede sentir calor en las mejillas y se le ponen muy rojas.

5.3 Probabilidad de una Cesárea

¿QUE PUEDE HACER LA MADRE PARA DISMINUIR LAS PROBABILIDADES DE UNA CESAREA?

1. Asista religiosamente a las consultas prenatales.

2. Mantenga una nutrición excelente durante el embarazo.

3. Tome un curso de preparación para el parto.

4. Comunique a su médico su deseo personal, como “la no intervención a amenos que sea médicamente indicado.

5.4 Inicio de la Labor de Parto

¿Cuando empieza La Labor?

1. Permanezca en su hogar hasta que la labor esté bien establecida.

2. Esté acompañada de su esposo u “otro acompañante preparado”.

3. Orine frecuentemente y cambie de posición a menudo.

4. Caminar, prepararse, sentarse, acostarse de medio lado, ponerse de cuatro pies, cuclillas o rodillas.

5. Coma cosas livianas y líquidos si los tolera y lo permite su médico.

6. Evite oxitócicos, analgésicos, anestésicos durante la labor normal.

7. Evite la ruptura artificial de las membranas antes de los 7 u 8 cm. Si hay una labor progresiva.

8. La pareja debe entender que muchas veces los primeros partos son largos y requieren de un trabajo fuerte.

9. Confíe en Dios y en la capacidad de su cuerpo de dar a luz.

10. Acepte cualquier eventualidad enfocando el bienestar del niño y no tanto una experiencia fantástica.

5.5 Consejos para su Labor de Parto

Los siguientes consejos le ayudarán a tener una mejor Labor de Parto:

1. En fase latente realice actividades como: leer, caminar, escuchar música. Quédese en casa esperando otras manifestaciones.

2. Trate de mantener la calma, ya que los “nervios” no aceleran el nacimiento del bebé.

3. Tome una ducha con su pareja, que el agua caiga sobre su espalda y cadera.

4. Hable con su enfermera obstetra o persona encargada sobre el progreso de la dilatación.

5. Dígase y dígale frases positivas.

6. Recuerde: su cuerpo es fuerte y está preparado para parir.

7. Descanse entre contracción y contracción.

8. De masajes suaves y frecuentemente en la espalda.

9. Practique relajación y realice los ejercicios de relajación.

10. Las contracciones uterinas son tus amigas, porque sin ellas el bebé no podría nacer.

11. Cuando se acerca el nacimiento, las contracciones son fuertes, duran más y el tiempo entre ellas se acerca cada vez más.

12. Debe irse al hospital inmediatamente cuando:

13. Se rompe la fuente

14. Presenta sangrado vaginal.

15. No se puede predecir cuánto durará la labor y el parto, cada mujer es diferente.

5.6 Posiciones para el Parto

Su posición durante la labor puede afectar dos cosas muy importantes:

1. La primera es que puede redistribuir el peso de la cabeza de su bebé en su pelvis o baja espalda y mejorar su habilidad para soportar el dolor causado por las contracciones.

2. La segunda ventaja del cambio de posición durante la labor es que, cuando se usan posiciones más amigas de la gravedad, la labor puede progresar con menos impedimento.

Entonces:

􀀹 Cambie de posición con frecuencia

􀀹 Procure no apoyarse sobre la espalda

􀀹 Camine o manténgase de pie

􀀹 Siéntese, póngase de cuclillas, arrodíllese póngase de gatas

􀀹 Siéntese en el inodoro, siéntese o párese bajo la ducha

􀀹 Apóyese en su acompañante

􀀹 Apóyese en el pared

􀀹 Use almohadas para incorporarse

􀀹 Exprese la tensión a través del movimiento de una mecedora

􀀹 Siéntese al revés de una silla sin brazos

􀀹 Rote su pelvis hacia abajo en lugar de acentuar la curva inferior de su espalda, practique estas posiciones antes de la labor.

REPETIR AFIRMACIONES TALES COMO:

􀀹 Soy fuerte y estoy preparada.

􀀹 Confío en el trabajo que hace mi cuerpo y no me interpongo en su camino.

􀀹 Confío en mi acompañante de parto.

􀀹 Confío en los doctores y enfermeros.

􀀹 Seré una buena madre.

􀀹 Me relajaré y respiraré lenta y profundamente cada vez que empieza una contracción.

􀀹 Rechazaré pensamientos negativos.

􀀹 Cada contracción me acerca más a mi bebé.

􀀹 Las contracciones más fuertes son las más eficientes.

􀀹 El endurecimiento de mi abdomen le recuerda al bebé que se prepare para nacer.

􀀹 Mi bebé será muy hermoso.

􀀹 Muy pronto mi bebé estará en mis brazos.

􀀹 Dios me guía en estos momentos y yo lo siento cerca de mí.

5.7 Respiración durante el Parto

Saber respirar adecuadamente asegura una buena oxigenación del organismo de la madre y el niño en los momentos de mayor esfuerzo del parto y ayuda a afrontar el dolor1.

El dolor durante el parto se produce por causas físicas, químicas y psicológicas. Las contracciones provocan una gran distensión del útero para que el bebé pueda salir y esto, lógicamente, duele. Esas contracciones están estimuladas por la oxitocina, una hormona indispensable para desencadenar el parto, que las hace más intensas.

El estado de ánimo de la mujer tiene una enorme trascendencia en el desarrollo del parto. Si está muy nerviosa, los músculos se tensan y comprimen los vasos sanguíneos y el feto recibe menos oxígeno. Pero si está relajada y respira lenta y rítmicamente, el aporte de oxígeno al feto es mayor, el trabajo de los músculos resulta más efectivo y el parto dura menos.

En los cursos de preparación al parto se enseña a las futuras mamás diversas técnicas de respiración que no eliminan el lógico miedo de la mujer pero ayuda a amortiguarlo o, al menos, facilita un mayor control de la situación.

Durante la dilatación: Es muy importante saber hacer la respiración profunda o abdominal. Consiste en hinchar la tripa cogiendo el aire por la nariz e ir “metiéndola” a medida que se suelta por la boca. Esta respiración debe hacerse siempre que vaya a venir una contracción, ya que durante el tiempo que dure, la aportación de oxígeno al feto disminuye mucho. Entre contracción y contracción es fundamental descansar y recuperar una respiración normal para no consumir demasiada energía. Cuando las contracciones empiecen a ser algo molestas, conviene realizar una respiración más consciente y profunda, sin forzar demasiado. Para vaciar bien los pulmones, la expulsión del aire debe ser lenta, como si la mujer tuviera una vela delante y quisiera mover la llama antes de apagarla. En el momento en que los espasmos empiecen a ser fuertes hay que coger aire por la nariz en un tiempo y soltarlo soplando en cuatro. Cuando aparezcan las últimas contracciones de la dilatación (antes de la expulsión del feto), que suelen ser mucho más intensas que las primeras, lo mas recomendable es coger el aire en un tiempo y soltarlo en otro.

Durante el periodo expulsivo: Siempre hay que seguir las instrucciones del profesional que atienda el parto, que será quien diga en qué momento es conveniente empujar. De todos modos, en las clases de preparación al parto se enseña a la embarazada (y a su pareja sí acude) algunas técnicas de relajación y de respiración. Hay una regla básica: se coge aire con fuerza y se retiene en los pulmones mientras se realiza el pujo (empujar). Además, hay que saber que no se debe hacer fuerza con el cuello, sino con el abdomen, en un esfuerzo similar al que se lleva a cabo cuando se va al baño. También es importante no estirar el cuello hacia atrás al empujar, sino bajar la barbilla hasta el esternón, curvando la espalda y haciendo fuerza con la tripa. En una misma contracción habrá que realizar dos o tres pujos, con lo que la madre tendrá que coger aire varias veces. Entre pujo y pujo conviene respirar profundamente. La respiración de jadeo (inspirar y soplar por la boca) hay que reservarla solamente para cuando se tengan ganas de empujar y la matrona indique que aún no se debe hacer.

5.8 Dilatación de Cuello del Útero o Matriz2

Durante la primera fase del parto se produce la dilatación del cuello del útero en tres fases:

Fase latente o temprana

Fase activa

Fase de transición

Fase Latente o Temprana

Empieza cuando el cérvix, que permanecía cerrado, comienza a dilatarse hasta 2 o 3 centímetros, algo que normalmente ocurre estando en casa. Antes de dilatarse, el cuello del útero, de longitud normalmente superior a 3 centímetros, debe pasar por el proceso de acortamiento progresivo denominado borramiento. Es decir, se acorta antes de abrirse. Las contracciones son aún suaves y se repiten cada 15 ó 20 minutos con una duración de entre 60 ó 90 segundos.

Cuando las contracciones son más seguidas y se repiten cada 5 minutos, es el momento de acudir al hospital. En ocasiones se produce una expulsión de fluido mucoso por la vagina debido al desprendimiento del tapón mucoso.

Fase activa

El cuello del útero se dilata entre 4 y 8 centímetros. Las contracciones se producen cada 3 minutos y son más intensas. Esta es la fase generalmente más molesta del proceso.

Fase de Transición

Se produce la dilatación total del cérvix hasta los 10 centímetros. Las contracciones se repiten cada 2 ó 3 minutos con una duración de 1 minuto. Esta última fase de la dilatación es muy cansada porque la intensidad de las contracciones aumenta. Los últimos centímetros de dilatación se suelen producir en un espacio de tiempo muy breve. En ocasiones, la mujer puede sentir mareos, náuseas, ganas de evacuar, dolor en el recto y calambres en los glúteos.

Para controlar las ganas de empujar en esta fase, la mujer debe practicar la respiración de jadeo. También puede utilizar otras técnicas de respiración o relajación para controlar el dolor cada vez más intenso de las contracciones, siempre que no se le haya administrado analgesia epidural.

En la siguiente página, se muestra con círculos, la dimensión de la dilatación del cuello del útero.

5.8.1 Expulsivo

Una vez que la dilatación ha terminado, la mujer comienza a empujar durante las contracciones, cuya frecuencia se ha reducido. Si no se le ha administrado anestesia epidural, la mujer sentirá unos enormes deseos de empujar debido a la presión que ejerce la cabeza del bebé sobre la pelvis.

Este periodo puede durar un par de horas, durante las cuales el feto va pasando, primero por la pelvis y después por el canal del parto, hasta que asoma la cabeza al exterior. Se dice entonces que la cabeza del bebé ha coronado.

Es entonces cuando el médico suele practicar la episiotomía, una pequeña incisión en la zona del periné, entre el recto y la vagina, que permite que el feto salga sin producir desgarros en el organismo de la madre. La incisión puede ser media o central, es decir, desde el final de la vagina hasta cerca del ano. Lo más habitual es que el asistente al parto, el médico o la matrona, opte por una episiotomía medio lateral de 2 ó 3 centímetros desde la vulva hacia un lado u otro del periné.

Momentos antes de la expulsión del feto, se produce un abultamiento de la zona del ano y del periné. Es la cabeza del bebé que está a punto de coronar. Para evitar una distensión excesiva que pueda desgarrar los tejidos de esa zona, el médico debe proteger activamente el ángulo extremo inferior de la episiotomía, generalmente con una mano.

La cabeza del niño suele mirar hacia el suelo, aunque gira casi de inmediato para permitir la salida del resto del cuerpo. En ese momento el médico o la comadrona limpian la nariz y la boca del bebé para despejar líquido que pudiera tener.

Normalmente con la siguiente contracción salen los hombros del niño y el resto del cuerpo. A continuación se pinza el cordón umbilical en dos puntos y se corta en medio de ambos. El recién nacido ya puede respirar por sí mismo. El médico coloca al bebé encima de la madre.

5.8.2 Expulsión de la placenta o alumbramiento

Las contracciones son menos dolorosas que en la expulsión del bebé. Muchas mujeres se sienten destempladas y con temblores después. Es una sensación que dura alrededor de media hora.

Una vez que el bebé ha salido del vientre de la madre, pasan entre 5 y 30 minutos hasta que son expulsados mediante contracciones la placenta y los anexos fetales, es decir, el resto del cordón umbilical y las membranas que han envuelto al feto durante la gestación. La matrona realiza un suave masaje sobre el fondo del útero para facilitar la expulsión. En ocasiones, el médico tira suavemente del cordón umbilical mientras presiona ligeramente el abdomen de la mujer para ayudar a extraer la placenta.

El ginecólogo comprueba entonces que la placenta está completa y que se han expulsado todos los tejidos. A continuación se procede a suturar la herida de la episiotomía o cualquier clase de desgarramiento que se haya producido durante el parto.

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. adriana hernandez
    abr 02, 2009 @ 17:55:38

    hola, espero que esten bien he leido esta pagina y me a ayudado mucho a entender el momento que voy a pasar al traer al mundo a mi bb gracias porque ahora me siento mas tranquila y un poco mas relajada

  2. pablocardozo
    abr 08, 2009 @ 09:51:57

    Adriana muhcas gracias por el aporte seguiré trabajando en le Blog

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